El Oktoberfest: la increíble historia de la fiesta más famosa
Serán 16 días de cerveza, desfiles, música, comida bávara, trajes tradicionales y millones de visitantes reunidos en la Theresienwiese.
🟨 Frank Hoeschner
El Oktoberfest tiene uno de esos nombres que parecen concebidos para confundir a los turistas. Se llama “fiesta de octubre”, pero buena parte de la celebración transcurre en septiembre. Es como anunciar una cena y comenzar a servirla a la hora del desayuno.
_____
Sin embargo, en este caso existe una explicación histórica y bastante sensata: en Múnich descubrieron hace mucho tiempo que beber cerveza al aire libre resulta más agradable cuando todavía queda algo de verano.
Para quienes desean saber cuándo empieza el Oktoberfest 2026, la respuesta es precisa: comenzará el sábado 19 de septiembre y finalizará el domingo 4 de octubre.
Serán 16 días de cerveza, desfiles, música, comida bávara, trajes tradicionales y millones de visitantes reunidos en la Theresienwiese, la gran explanada donde se celebra desde hace más de dos siglos.
Pero el Oktoberfest no nació como festival cervecero. Comenzó con una boda real, carreras de caballos y una invitación al pueblo. La cerveza llegó después y, como suele ocurrir con la cerveza, terminó apoderándose de la reunión.

¿Cuándo comienza y termina el Oktoberfest 2026?
El Oktoberfest 2026 abrirá oficialmente el sábado 19 de septiembre a las 12 del mediodía y terminará el domingo 4 de octubre. Las grandes carpas abrirán sus puertas desde las 9 de la mañana durante la jornada inaugural, pero nadie podrá comprar una cerveza hasta que el alcalde de Múnich golpee el primer barril y pronuncie la frase que todos esperan: “O’zapft is!”, que en dialecto bávaro significa “¡Ya está abierto!” o “¡Ya está pinchado!”.
Entonces empieza a correr la cerveza en las carpas. Hasta ese momento se sirven bebidas sin alcohol y algunos alimentos, una situación capaz de poner a prueba la paciencia de miles de personas sentadas frente a jarras vacías.
Las fechas están confirmadas por el sitio oficial del Oktoberfest de Múnich: la entrada al recinto principal es gratuita, aunque se paga por la comida, la bebida y las atracciones. Algunas zonas históricas, como la Oide Wiesn, pueden exigir una entrada separada.

La boda que originó la celebración
Todo comenzó el 12 de octubre de 1810. Ese día, el príncipe heredero Luis de Baviera —quien más tarde sería el rey Luis I— contrajo matrimonio con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen.
La boda no quedó encerrada entre las paredes de un palacio. Las autoridades invitaron a los ciudadanos de Múnich a participar en varios días de festejos. El acontecimiento culminó el 17 de octubre con una carrera de caballos celebrada en un prado situado entonces a las afueras de la ciudad.
En honor de la novia, aquel terreno recibió el nombre de Theresienwiese, es decir, “prado de Teresa”. Los habitantes de Múnich suelen abreviar el nombre y llamar al lugar simplemente “die Wiesn”.
Por eso, cuando un bávaro dice que va “a la Wiesn”, no anuncia una excursión campestre: se dirige hacia una carpa repleta de músicos, pollos asados y jarras de un litro.
La celebración tuvo tanto éxito que se decidió repetirla al año siguiente. Con el tiempo aparecieron puestos de comida, carruseles, espectáculos y espacios para beber cerveza. La carrera de caballos desapareció, pero el festival sobrevivió. La boda quedó en los libros de historia; la cerveza, en cambio, se quedó con el público.

Por qué el Oktoberfest se adelantó a septiembre
Las primeras ediciones se celebraban en octubre. El problema era el clima. En Baviera, los días de octubre pueden ser fríos, lluviosos y bastante menos acogedores para una fiesta al aire libre.
Durante el siglo XIX, los organizadores comenzaron a adelantar el inicio hacia septiembre para aprovechar temperaturas más suaves, tardes más largas y mayores posibilidades de buen tiempo. La celebración se extendió, pero conservó su nombre original.
El nombre, por lo tanto, no es un error. Es una reliquia histórica, como tantas instituciones respetables que conservan una denominación antigua aunque hayan cambiado casi todo lo demás.

Festbier y Märzen: no son exactamente lo mismo
Fuera de Alemania, muchas cervezas anunciadas como “Oktoberfest” pertenecen al estilo Märzen: cervezas de color ámbar o cobrizo, con marcado carácter de malta, cuerpo medio y un sabor ligeramente tostado.
Su nombre proviene de März, marzo en alemán. Tradicionalmente, se elaboraban en ese mes y se almacenaban en lugares fríos durante el verano, cuando fabricar cerveza resultaba más difícil. Llegaban al otoño maduras, limpias y listas para beber.
Durante buena parte del siglo XX, la Märzen fue la cerveza característica del Oktoberfest. Sin embargo, desde la década de 1970, las grandes carpas de Múnich sirven Festbier, una lager más clara, dorada y fácil de beber. Mantiene una presencia maltosa, pero suele ser menos pesada que una Märzen tradicional.
La diferencia parece pequeña hasta que se considera que una persona puede beber varias jarras durante el día.
Una cerveza más clara y menos densa facilita el consumo, aunque eso no significa que contenga poco alcohol. Las cervezas oficiales suelen rondar entre 5,8 % y 6,3 % de alcohol por volumen.
En algunas carpas todavía es posible encontrar una Wiesn-Märzen ámbar. Pero la imagen moderna del Oktoberfest —esas jarras llenas de cerveza dorada bajo una espuma blanca— corresponde a la Festbier.
Las seis cervecerías tradicionales de Múnich
No cualquier fábrica puede colocar un camión frente a una carpa y comenzar a vender su cerveza. La bebida oficial debe elaborarse en Múnich y cumplir las normas aplicables a la cerveza del festival.
Las cervecerías autorizadas son:
🍺 Augustiner-Bräu
🍺 Hacker-Pschorr
🍺 Hofbräu München
🍺 Löwenbräu
🍺 Paulaner
🍺 Spaten
Cada una abastece determinadas carpas y produce su propia cerveza para la ocasión. Augustiner conserva una de las imágenes más tradicionales porque continúa sirviendo parte de su cerveza desde barriles de madera.
Hofbräu posee fama mundial por la Hofbräuhaus. Paulaner, Löwenbräu, Spaten y Hacker-Pschorr completan una lista que refleja siglos de historia cervecera muniquesa.
Esta exclusividad no es solo comercial. También protege la identidad del acontecimiento. Muchas celebraciones internacionales usan el nombre Oktoberfest, pero solamente en Múnich puede beberse la cerveza oficial del festival, producida por esas seis casas locales. El portal oficial detalla las cervecerías y las variedades servidas.
La ceremonia del primer barril
La apertura oficial ocurre en la carpa Schottenhamel. A las 12 en punto, el alcalde de Múnich introduce un grifo en el primer barril utilizando un mazo de madera.
El número de golpes importa. Un alcalde hábil completa la operación con dos; uno menos afortunado ofrece al público varios minutos de entretenimiento y a la prensa un titular gratuito.
Cuando el barril queda abierto, el alcalde exclama: “O’zapft is!”.
Después se realizan disparos ceremoniales que indican a las demás carpas que ya pueden comenzar a servir. La tradición de que el alcalde abra oficialmente el barril se remonta a 1950.
Cómo sostener una jarra de un litro
La jarra tradicional recibe el nombre de Maß —pronunciado “mass”— y contiene un litro. Es gruesa, pesada y más difícil de manejar cuando está llena.
Debe sujetarse por el asa, rodeándola con la mano y manteniendo el pulgar en una posición firme. No conviene abrazar el cuerpo de vidrio: además de calentar la cerveza, los dedos quedan expuestos durante los brindis.
En una carpa donde varias personas chocan jarras de un kilo, proteger los dedos deja de ser una cuestión de etiqueta para convertirse en una medida de supervivencia.
Al brindar, se dice “Prost!”, se mira a los demás a los ojos y se chocan las jarras con moderación.
Algunas personas apoyan después la jarra sobre la mesa antes de beber. Es una costumbre extendida, aunque no una ley bávara ni un rito obligatorio.
Comida, vestimenta y música: lo auténtico y lo turístico
El pollo asado o Hendl es uno de los platos más representativos. También se sirven salchichas, codillo de cerdo, pato, pescado asado en una vara, pretzels gigantes, albóndigas de patata y distintas preparaciones con queso.
La vestimenta tradicional incluye Lederhosen —pantalones de cuero, generalmente usados por los hombres— y Dirndl, el vestido femenino compuesto por falda, blusa, corpiño y delantal.
Estas prendas no son disfraces inventados para turistas: forman parte de la tradición alpina de Baviera y Austria. No obstante, muchas versiones baratas que se venden por internet tienen más relación con una fiesta temática que con la indumentaria regional.
La música comienza con melodías bávaras, instrumentos de viento y canciones populares. A medida que avanza el día aparecen clásicos internacionales capaces de ser cantados por personas que no comparten idioma, afinación ni sentido del ridículo.
La canción “Ein Prosit der Gemütlichkeit” es una presencia constante. Invita a brindar por la cordialidad y el buen ambiente.
Lo tradicional es levantar la jarra, cantar, brindar y beber un sorbo. Lo turístico es creer que cada interpretación obliga a vaciar el litro completo.
Cuánto alcohol contiene realmente una Maß
Una Maß de un litro con 6 % de alcohol contiene 60 mililitros de alcohol puro, equivalentes a unos 47 gramos. Como una bebida estándar estadounidense contiene 14 gramos de alcohol puro, según el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo, una sola Maß equivale a 3,4 bebidas estándar.
Si la cerveza alcanza 6,3 %, la cifra sube a cerca de 50 gramos de alcohol, o unas 3,5 bebidas estándar.
El tamaño del recipiente y la facilidad con que se bebe una Festbier fría ocultan su verdadera potencia.
Cómo celebrar con responsabilidad
Conviene comer antes y durante el consumo, alternar cerveza con agua, beber lentamente y fijar un límite. El transporte público de Múnich permite llegar y salir de la Theresienwiese sin necesidad de automóvil.
También es importante recordar que no hay obligación de beber. Las carpas ofrecen opciones sin alcohol, incluida cerveza sin alcohol.
El Oktoberfest ha sobrevivido más de dos siglos porque ofrece algo más profundo que una enorme reunión para beber. Conserva la memoria de una boda real, la identidad de Múnich, el orgullo de sus cervecerías y una manera bávara de entender la hospitalidad: mesas compartidas, música, comida abundante y conversación con desconocidos.
Conclusión. Comienza en septiembre, se llama Oktoberfest y nadie parece dispuesto a corregir la contradicción. Probablemente porque, después de levantar una Maß, explicar el calendario deja de ser urgente.
_____
✅ Wikipedia Oktoberfest
✳️También interesa
_____

_____